Blog

Separador de hidrocarburos: cómo realizar un mantenimiento correcto. 

Tabla de contenidos

Un separador de hidrocarburos es un equipo diseñado para evitar que aceites, combustibles y otros residuos contaminantes lleguen a la red de alcantarillado. Se utiliza en muchos entornos profesionales, como talleres, lavaderos de vehículos, concesionarios, empresas con flotas de camiones, zonas de lavado de maquinaria y estaciones de servicio.

Pero instalar este equipo no es suficiente. Para que funcione bien y cumpla su función, es imprescindible realizar un mantenimiento periódico. Si no se limpia a tiempo, puede perder eficacia, provocar problemas en la instalación e incluso dar lugar a sanciones por incumplimiento ambiental.

¿Por qué es tan importante hacer un buen mantenimiento?

Con el uso diario, el separador va acumulando residuos en su interior. En la parte superior se quedan los aceites e hidrocarburos, y en el fondo se depositan lodos y suciedad. Cuando esta acumulación supera ciertos niveles, el equipo deja de separar el residuo y como consecuencia la boya actúa cerrando la salida del separador inhabilitando su uso y provocando la parada de la actividad. Todos los separadores tienen este sistema para evitar vertidos y un buen mantenimiento, limpieza y revisiones periódicas son imprescindibles para alargar su vida útil y asegurar su correcto funcionamiento.

Un mantenimiento adecuado ayuda a:

  • Evitar vertidos contaminantes.
  • Prevenir atascos y malos olores.
  • Alargar la vida útil del equipo.
  • Mantener la instalación en buen estado.
  • Cumplir con la normativa medioambiental.

 

Por eso, no se trata solo de una tarea de limpieza. Es una medida básica para trabajar con seguridad y evitar problemas legales y operativos.

Cómo se realiza el mantenimiento de un separador de hidrocarburos

La limpieza de un separador de hidrocarburos debe realizarla una empresa autorizada, ya que los residuos extraídos se consideran peligrosos y no pueden gestionarse como residuos normales.

1. Extracción de aceites, lodos y residuos: El primer paso es vaciar el separador con un camión cuba o cisterna. Con este equipo se aspiran los aceites e hidrocarburos acumulados en la parte superior, así como los lodos que se han depositado en el fondo.

 

 

2. Limpieza de filtros y componentes internos: Después del vaciado, se limpian los elementos internos del sistema, como los filtros coalescentes y sus conexiones. Esta limpieza se hace con agua a presión para eliminar los restos adheridos y recuperar el buen funcionamiento del equipo.

3. Lavado del interior del depósito: También se lavan las paredes y el fondo del depósito o decantador. De esta forma, se eliminan los residuos que hayan quedado pegados en el interior y se evita que el separador pierda eficacia poco después de la limpieza.

4. Revisión de la válvula de seguridad: Otro paso importante es comprobar que la válvula de seguridad, o el obturador automático, funciona correctamente. Esta pieza ayuda a evitar que se produzcan vertidos accidentales taponando la salida del separador cuando el equipo alcanza un nivel crítico de residuos.

5. Rellenado con agua limpia: Una vez finalizada la limpieza, el separador debe llenarse de nuevo con agua limpia antes de volver a utilizarse. Este paso es fundamental para que el sistema pueda funcionar correctamente desde el primer momento.

 

¿Cada cuánto tiempo hay que limpiarlo?

La recomendación general es hacer el mantenimiento al menos cada 6 meses. También debe realizarse antes si el volumen de hidrocarburos acumulados alcanza el 25% de la capacidad de almacenamiento del separador. Además, hay señales que indican que la limpieza no puede esperar:

  • El agua drena más lentamente de lo habitual.
  • Se activa la alarma de nivel (si el equipo dispone de ella).
  • Aparecen malos olores.
  • Se observan restos de aceite en la salida del sistema.

 

En instalaciones con mucho uso, como lavaderos, talleres, flotas de transporte o estaciones de servicio, es importante hacer un control más frecuente para evitar incidencias.

Normativa y gestión de residuos

El mantenimiento de este tipo de equipos también está relacionado con el cumplimiento legal. En este ámbito, las normas UNE-EN 858-1 y UNE-EN 858-2 sirven como referencia para el diseño, uso y mantenimiento de los separadores de hidrocarburos. Además, los residuos extraídos durante la limpieza tienen la consideración de residuos peligrosos. Esto significa que deben ser retirados y gestionados por un gestor autorizado.

Una vez realizado el servicio, es importante contar con el correspondiente certificado de gestión de residuos, ya que este documento puede ser necesario en una inspección o revisión ambiental.


cta-separador-hidrocarburos

 

Qué puede pasar si no se hace el mantenimiento a tiempo

No limpiar un separador de hidrocarburos cuando corresponde puede generar varios problemas, tanto técnicos como legales.

Los más habituales son:

  • Contaminación de la red de saneamiento.
  • Riesgo de sanciones ambientales.
  • Pérdida de eficacia del equipo.
  • Averías o bloqueos en la instalación.
  • Malos olores y problemas de funcionamiento.
  • Costes más altos por incidencias o reparaciones.

 

Un mantenimiento correcto del separador de hidrocarburos es clave para evitar vertidos, averías y sanciones ambientales. Además de alargar la vida útil del equipo, permite que la instalación funcione de forma segura y eficiente. Hacer esta limpieza con la frecuencia adecuada y con un gestor autorizado también garantiza una correcta gestión de los residuos.