Los residuos MARPOL son los desechos generados por los buques durante su servicio, mantenimiento y limpieza. Están regulados por el Convenio Internacional MARPOL, principal instrumento internacional para prevenir la contaminación ocasionada por los buques, que obliga a los Estados a disponer de instalaciones portuarias de recepción para que los buques entreguen sus desechos en tierra y estos se puedan gestionar correctamente de la forma más sostenible posible. En España, estas instalaciones se regulan por el Real Decreto 128/2022.
Tipos de residuos MARPOL
La siguiente clasificación permite identificar los tipos de residuos que comúnmente se suelen manejar a bordo de los grandes buques:
- Hidrocarburos: Aguas contaminadas con petróleo crudo, productos petrolíferos y mezclas oleosas de sentinas o equipos de depuración.
- Sustancias nocivas líquidas transportadas a granel y sus residuos.
- Aguas sucias de los buques, aguas de lastre y lavado de tanques con mezclas peligrosas.
- Basuras de los buques: Residuos domésticos y operacionales, residuos de carga, plásticos, aceite de cocina, artes de pesca, etc.
- Contaminación atmosférica ocasionada por los buques: Residuos de equipos con sustancias que perjudican la capa de ozono y de sistemas de limpieza de gases.
Marco legal en la Unión Europea y España
La antigua Directiva 2000/59/CE introdujo en la Unión Europea la obligación de dotar a los puertos de instalaciones portuarias receptoras para la recepción de desechos generados por buques y residuos de carga. En España esa obligación se instrumentó con el Real Decreto 1381/2002 sobre instalaciones portuarias de recepción de desechos generados por los buques y residuos de carga y hoy está actualizada por el Real Decreto 128/2022 sobre instalaciones portuarias receptoras de desechos de buques, que incorpora al Derecho español la Directiva (UE) 2019/883 relativa a las instalaciones portuarias y deroga la 2000/59/CE, reforzando así la disponibilidad y uso de instalaciones para minimizar descargas al mar y mejorar la gestión de los residuos en tierra.

Obligaciones clave: buques y puertos
A continuación se indican las responsabilidades básicas de los buques y de las instalaciones portuarias para cumplir con MARPOL en cada escala:
Para los buques:
- Notificación previa de desechos antes de la escala (24h, al conocer el puerto o al salir del último puerto según el caso) a través de ventanilla única; la información debe mantenerse a bordo y compartirse con autoridades.
- Entrega obligatoria de todos los desechos en una instalación portuaria receptora antes de abandonar el puerto y obtención del recibo de entrega.
Para los puertos/gestores:
- Disponer de instalaciones adecuadas, trámites sencillos y rápidos y tarifas que no desincentiven la entrega; garantizar seguridad en operaciones.
- Asegurar capacidad suficiente según tráfico, tipos y cantidades de desechos, y planificar mediante planes de recepción y manipulación, revisados al menos cada cinco años.
- Recogida separada por fracciones para facilitar reutilización y reciclado y gestión conforme a la LEY 7/2022, de residuos y suelos contaminados.
- Mantener registros informatizados de servicio (consultables por autoridades) durante cinco años.
Buenas prácticas para una gestión eficiente
Aplicar unas buenas pautas operativas para cumplir MARPOL reduce riesgos, costes y tiempos en escala. Las más comunes son:
- Planificar la entrega con antelación mediante la notificación previa y verificar las capacidades de almacenamiento a bordo.
- Segregar por anexo (I, II, IV, V, VI) desde el origen y etiquetar correctamente.
- Coordinar con la instalación portuaria receptora y revisar el Plan de recepción del puerto (procedimientos, tarifas, capacidad).
- Documentar y conservar los recibos de entrega y los registros durante el periodo exigido.
La correcta gestión de los residuos peligrosos y no peligrosos generados bajo el paraguas MARPOL es una pieza clave para proteger mares y costas y para garantizar operaciones portuarias seguras y eficientes. La prevención empieza a bordo —con una buena planificación, segregación y trazabilidad— y se consolida en tierra mediante la entrega en instalaciones receptoras y el tratamiento adecuado, priorizando siempre la valorización cuando sea posible y cumpliendo estrictamente la normativa vigente.
En este contexto, contar con un aliado especializado marca la diferencia. Desde una visión integral y orientada a la economía circular, Sircat acompaña a las organizaciones en la gestión de residuos peligrosos y no peligrosos provenientes de buques ayudando así a convertir el cumplimiento en una oportunidad de mejora ambiental y operativa.



